Los Sabios del Balón: Reflexiones Sobre el Fútbol y sus Intelectos

 Los Sabios del Balón: Reflexiones Sobre el Fútbol y sus Intelectos

10 de septiembre del 2023

En el balompié, donde el balón es el poema y el campo de juego, el escenario de la tragedia y la epopeya, emergen aquellos iluminados por el conocimiento. Merecen, sin duda alguna, un título que honra su sabiduría en el mundo de las tácticas y el juego. Deben ser vestidos como "intelectuales absolutos del fútbol". Ninguna otra designación podría ser más precisa para describir a estos seres capaces de percibir los errores tácticos y, al mismo tiempo, las soluciones, sin recurrir a la dolorosa ruta del ensayo y error.

 Hoy, estas almas dignas de tal reconocimiento han compartido sus saberes en las distintas plataformas que abrazan con fervor y creencia. Los intelectuales predijeron la victoria de Panamá sobre Guatemala en un encuentro crucial de la Liga de Naciones de la Concacaf. Su único respaldo fueron los recientes desempeños de ambas selecciones. Debemos admitir que Panamá, bajo el mando del danés Thomas Cristhiansen, ha experimentado una metamorfosis en su fútbol. Sin embargo, no podemos ignorar la también rápida evolución de Guatemala, gracias a la llegada de Luis Fernando Tena al banquillo chapín.

 Estos periodistas, fanáticos y comentaristas, merecedores del título mencionado, estuvieron a punto de comparar a Panamá con la poderosa selección de Brasil. Pero los interminables comerciales de televisión interrumpieron su discurso. Afortunadamente, no tuvimos que soportar esos discursos ególatras y prepotentes, desprovistos de perspicacia y sentido común, que intentaban equiparar la tierra de la samba y el "joga bonito" con la tierra del canal interoceánico.

 La vida ha sido injusta con estos eruditos del deporte rey. El tiempo suele recordarles que no son ni eruditos ni intelectuales, pero ellos siempre encuentran un refugio en la acusación al director técnico, quien, según ellos, prefiere no perder el tiempo escuchando sus programas y, en su lugar, se dedica a entrenar a sus jugadores.

 Hoy, Panamá logró un empate, y para los intelectuales, la culpa recae en el director técnico. Algunos argumentan un mal planteamiento, otros señalan un uso inapropiado de los cinco cambios permitidos durante el partido. Para ellos, el jugador de su país no tiene culpa, aunque haya mostrado egoísmo durante todo el partido. Tampoco señalan culpable al genio diabólico de Guatemala, que a pesar de su estatura de apenas 172 centímetros, se alzó como gigante al marcar aquel sublime gol de tiro libre.

 En el fútbol, ​​como en la vida misma, los vericuetos de la pasión y el conocimiento se entrelazan, formando un misterio que solo los verdaderos amantes del juego pueden comprender.

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